En 2022 recibimos el proyecto para la rehabilitación integral de la cubierta de esta comunidad de propietarios en Irún y preparamos nuestra propuesta para ejecutar los trabajos previstos.
La obra fue coordinada por María, con quien desde entonces hemos seguido colaborando en diferentes proyectos. Desde el principio existió una comunicación muy fluida entre dirección y ejecución, algo especialmente importante en una rehabilitación donde determinadas soluciones deben terminar de ajustarse cuando se abre la cubierta y se conoce realmente el estado del edificio.
La cubierta presentaba un importante envejecimiento y necesitaba una renovación profunda para mejorar su aislamiento, impermeabilización y durabilidad.
Durante la ejecución encontramos además algunos detalles constructivos que, desde nuestra experiencia, consideramos conveniente modificar. Se estudiaron y replantearon para conseguir soluciones más fiables, especialmente en determinados encuentros y en la evacuación de aguas.
La intervención supuso una renovación prácticamente completa del sistema de cubierta.
Se instalaron los medios auxiliares y las protecciones necesarias y se procedió al desmontaje de las tejas y morteros existentes.
Tras dejar descubierto el soporte, se realizaron las reparaciones necesarias sobre la base de hormigón y se ejecutó un nuevo sistema compuesto por 80 mm de aislamiento térmico XPS, lámina impermeable y transpirable y una nueva cobertura de teja cerámica.
Se ejecutaron igualmente los diferentes remates de zinc soldados, se sustituyeron los lucernarios Velux y se rehabilitaron los elementos de madera del alero.
Uno de los puntos que decidimos mejorar fue la evacuación de aguas.
La solución existente generaba problemas en la zona del alero, por lo que modificamos el encuentro y prolongamos correctamente la evacuación, sacando el agua hacia un nuevo canalón exterior de PVC gris, material solicitado para esta obra.
El objetivo era sencillo: eliminar un punto conflictivo y conseguir una solución clara, accesible y fiable frente al agua.
Además de la cubierta, realizamos algunas actuaciones puntuales en otras zonas del edificio, especialmente en el área de garajes, donde existían problemas relacionados con algunas tuberías y humedades.
Esta obra representa bastante bien nuestra manera de entender una rehabilitación.
Un proyecto define el camino, pero cuando se trabaja sobre edificios existentes hay situaciones que solamente aparecen al desmontar y acceder realmente a los diferentes elementos constructivos.
Nuestra responsabilidad como empresa ejecutora no es limitarnos a reproducir una solución cuando vemos que puede mejorarse. Analizamos el problema, proponemos alternativas y coordinamos la decisión con las personas responsables del proyecto.
En Hendaia 13 hubo varios puntos que requirieron este trabajo conjunto.
La buena coordinación con María permitió tomar decisiones con agilidad y ejecutar una cubierta cuidando especialmente los encuentros, la impermeabilización y la evacuación de aguas, que son precisamente los puntos donde una cubierta demuestra con el paso de los años si está bien ejecutada.
La obra se terminó en julio de 2022.
Esta ficha la estamos preparando en agosto de 2026, cuatro años después de la intervención, y para nosotros hay un dato que explica mejor el resultado que cualquier fotografía: durante todo este tiempo no hemos recibido ninguna llamada de la comunidad por problemas relacionados con la cubierta.
La impermeabilización funciona, la evacuación de aguas funciona y la cubierta continúa cumpliendo correctamente su función.
Ese es finalmente el objetivo de nuestro trabajo.
Una obra bien estudiada, bien coordinada y bien ejecutada debe dejar de ser un problema para el cliente una vez terminada.
Cuatro años después, comunidad satisfecha y cubierta funcionando correctamente. Para nosotros, ese es el mejor resultado.