12 minutos de lectura para conocer cómo preparamos y ejecutamos una reforma integral.


SOMOS CONSTRUCTORES

En Gorka Lomeña somos una empresa constructora especializada en reformas integrales y rehabilitación de viviendas.

Desarrollamos nuestra actividad principalmente en un radio aproximado de 40 minutos desde Irun, tanto en Gipuzkoa como en el entorno próximo de los Pirineos Atlánticos.

Es nuestra zona natural de trabajo, la que conocemos y en la que desarrollamos la mayor parte de nuestros proyectos.

También estamos acostumbrados a ejecutar obras para clientes que viven fuera y a colaborar con arquitectos, interioristas y estudios de otras ciudades cuando desarrollan proyectos en nuestra zona.

Pero, venga de donde venga el proyecto, nuestra profesión es la misma:

Estudiamos, preparamos, coordinamos, construimos y cuidamos los detalles.

Reformar una vivienda es una inversión importante y, para muchas personas, algo que harán muy pocas veces a lo largo de su vida.

Nosotros lo hacemos todos los días.

Es nuestro trabajo, obra tras obra. Esa experiencia acumulada nos permite acompañar al cliente en un proceso que para él puede ser excepcional, pero que forma parte de nuestro día a día.

Trabajamos directamente con propietarios y también ejecutamos proyectos desarrollados por arquitectos, arquitectos de interior e interioristas.

Nuestra especialidad es sencilla de explicar: hacer que un buen proyecto se convierta también en una buena obra.


UNA EMPRESA ORGANIZADA ALREDEDOR DE LA OBRA

Una reforma integral no empieza cuando entran los primeros operarios.

Antes hay mucho trabajo detrás.

Por eso hemos ido organizando nuestra empresa en diferentes fases de trabajo: Estudio, Preparación y Ejecución.

El proyecto pasa primero por nuestro departamento de Estudio, donde analizamos la documentación, las mediciones, las soluciones constructivas y los costes para preparar una primera oferta.

Y hablamos de primera oferta porque, en una reforma integral, lo habitual es que el presupuesto evolucione antes de llegar a su versión definitiva.

A medida que el cliente recibe los precios, revisa el proyecto y termina de tomar decisiones, aparecen pequeños cambios: partidas que se incorporan, otras que se modifican, materiales que se concretan o soluciones que se ajustan.

Por eso es habitual que preparemos dos o tres versiones del presupuesto antes de llegar a la propuesta definitiva que servirá como base para la contratación de la obra.

Para nosotros, este proceso no es una pérdida de tiempo. Al contrario: forma parte del estudio de la obra y permite que cliente, proyecto y presupuesto vayan ajustándose antes de empezar.

Una vez aceptada nuestra propuesta comienza la Preparación de obra.

En esta fase buscamos que todo el conocimiento adquirido durante el estudio se traslade a la ejecución. Queremos que exista continuidad entre las diferentes etapas y que las decisiones tomadas durante el proceso acompañen al proyecto hasta la obra.

Durante la preparación se revisan detalles, se organizan suministros, se anticipan necesidades, se coordinan gremios y se deja preparada toda la información necesaria para empezar correctamente.

A partir de ahí, el equipo de Ejecución y el jefe de obra trabajan de forma coordinada, realizando el seguimiento de los trabajos, organizando los diferentes oficios y controlando diariamente el avance de la obra.

De esta manera, la información no se pierde entre departamentos: lo que se estudia se prepara, y lo que se prepara se ejecuta.

No hacemos todo perfecto. Ninguna empresa puede decir seriamente eso.

Pero hacemos nuestro trabajo muy bien, tenemos mucha experiencia acumulada y mantenemos un nivel de exigencia alto en cada proyecto.

Y, sobre todo, seguimos mejorando día a día, aprendiendo de cada obra y buscando siempre hacer mejor nuestro trabajo.


¿YA TIENES UN PROYECTO?

Perfecto. Muchas de nuestras obras comienzan así.

El cliente llega con un proyecto desarrollado por su arquitecto o interiorista y necesita una empresa constructora que lo estudie, lo valore y finalmente lo ejecute.

Nuestro departamento de Estudio revisa la documentación, las mediciones y las soluciones constructivas antes de preparar la propuesta económica.

Una vez adjudicada la obra comienza otro trabajo igual de importante: preparar su ejecución.

Sobre el papel pueden definirse perfectamente los espacios y los detalles. Después hay que llevarlos a la realidad, coordinarlos y resolver todo lo que inevitablemente aparece durante la construcción.


TRABAJAMOS DE LA MANO CON ARQUITECTOS

Trabajamos habitualmente con arquitectos, arquitectos de interior e interioristas de nuestra zona. Con algunos llevamos años colaborando en diferentes proyectos.

Entendemos además que los proyectos de mayor envergadura necesitan buenos profesionales detrás y una dirección arquitectónica clara.

También hemos trabajado con estudios de Madrid, Barcelona, París y otras ciudades que desarrollan proyectos aquí y se desplazan periódicamente para realizar el seguimiento de la obra.

Y ocurre lo mismo con los propietarios.

La mayoría de nuestros clientes son de aquí, pero también ejecutamos viviendas para personas que, por trabajo, residencia o cualquier otra circunstancia, pasan buena parte del tiempo fuera.

Estamos acostumbrados a ambas situaciones.

Cuando el arquitecto o el propietario no pueden estar físicamente en la obra cada semana, la comunicación adquiere todavía más importancia.

Una reforma genera constantemente detalles, dudas y decisiones. Fotografías, vídeos, medidas, planos, reuniones y seguimiento permiten resolver muchas cuestiones sin tener que esperar necesariamente a la siguiente visita.

Pero esté el cliente a diez minutos o a mil kilómetros, el principio es exactamente el mismo:

una obra necesita comunicación.

Cliente, arquitecto, constructora y gremios tienen que disponer de la información necesaria y trabajar en la misma dirección.

Como nos dijo Miguel Ángel una vez en una obra: su padre siempre le decía que todos tenemos que remar a favor.


¿TODAVÍA NO TIENES PROYECTO?

Aquí preferimos ser claros:

somos una empresa constructora, no un estudio de arquitectura.

Disponemos de arquitectos y técnicos dentro de nuestra organización porque necesitamos capacidad técnica para estudiar las obras, prepararlas, resolver problemas y coordinarnos correctamente con los proyectistas.

Pero nuestro objetivo no es realizar proyectos de arquitectura para terceros.

Si una reforma necesita una transformación importante, modificaciones estructurales relevantes o un verdadero desarrollo arquitectónico, creemos que lo correcto es trabajar con un buen arquitecto.

Después nosotros podremos estudiar, presupuestar, preparar y ejecutar ese proyecto.

Naturalmente, existen reformas más sencillas que no necesitan el mismo nivel de desarrollo. En esos casos podemos estudiar la situación y determinar junto al cliente qué documentación será realmente necesaria.

Pero queremos que nuestra posición sea clara:

nuestro métier es construir. Y queremos concentrarnos en hacerlo cada vez mejor.


¿TU PROYECTO SE HA IDO DE PRESUPUESTO?

También ocurre. Y más veces de las que parece.

Incluso en proyectos de un nivel económico muy alto se estudian los costes.

Que un cliente priorice una calidad extraordinaria no significa que el coste deje de importar.

Una cosa es decidir invertir más en determinados materiales, soluciones o acabados porque realmente aportan valor al proyecto. Otra muy diferente es pagar más por una solución que podría ejecutarse de una forma más racional.

A veces recibimos proyectos excelentes que, al solicitar precios reales de ejecución, superan ampliamente la inversión inicialmente prevista.

En estos casos podemos estudiar nuevamente la obra junto con el cliente y los proyectistas para entender dónde está realmente el coste.

No se trata de quitar por quitar. Analizamos materiales, sistemas constructivos y detalles para identificar qué merece la pena mantener y dónde pueden existir alternativas.

También ocurre con las estructuras.

En ocasiones recibimos soluciones estructurales muy conservadoras o excesivamente complejas que, aun siendo técnicamente válidas, pueden dificultar la ejecución y aumentar considerablemente el coste.

Cuando detectamos algo así, nunca modificamos una estructura por nuestra cuenta.

Lo hablamos con el arquitecto y los técnicos y, cuando consideramos que existe margen, proponemos revisar la solución con ingeniería.

En diferentes proyectos esa revisión ha permitido simplificar estructuras, facilitar su ejecución y reducir costes, siempre con los cálculos correspondientes y la aprobación de los técnicos responsables.

Porque una estructura debe ser segura, evidentemente.

Pero también debe ser coherente, construible y razonable.

Nuestra experiencia diaria en obra nos permite aportar esa visión y buscar un equilibrio entre arquitectura, estructura, calidad, funcionalidad e inversión.


LA OBRA EMPIEZA CON UNA BUENA PLANIFICACIÓN

Este es uno de los conceptos que más nos gusta explicar.

El cliente acepta el presupuesto y pregunta: «Perfecto. ¿Cuándo empezamos?»

Y nuestra respuesta puede ser: «Dentro de tres meses.»

Después de meses pensando en la reforma, escuchar que todavía hay que esperar puede resultar frustrante.

Pero esos tres meses no son tiempo perdido. Son tiempo ganado.

Una vez aceptada la obra comienza el trabajo de nuestro equipo de Preparación, en coordinación con el futuro jefe de obra.

Antes de que entren los primeros operarios hay que revisar planos y mediciones, estudiar soluciones constructivas, coordinar instalaciones, organizar gremios y cerrar muchas de las decisiones que condicionarán posteriormente la ejecución.

También hay que elegir pavimentos y revestimientos, sanitarios y griferías, carpinterías, iluminación, colores, acabados o equipamiento. Algunos de estos elementos pueden tener semanas o incluso meses de fabricación y suministro.

Una inversión de esta importancia no debería decidirse deprisa, con la obra abierta y varios profesionales esperando una respuesta.

Preferimos que exista tiempo para mirar, comparar, pensar, preguntar, cambiar de opinión y finalmente elegir bien.

No hace falta decidir toda una vivienda en una semana.

Una inversión importante merece tiempo, atención y cariño.

Por eso preparar una obra durante tres meses no significa necesariamente retrasarla tres meses.

Muchas veces significa evitar perderlos después.

Una obra bien preparada puede empezar más tarde y avanzar mucho mejor.


MATERIALES, DECISIONES Y PREPARACIÓN

Durante esta fase acompañamos al cliente en aquellas decisiones que afectan directamente a la ejecución.

Trabajamos desde hace años con almacenes, fabricantes y proveedores especializados.

En algunos proyectos los materiales y acabados vienen completamente definidos por el arquitecto o interiorista; en otros se deciden directamente con el propietario; y muchas veces las decisiones se toman entre todos.

Pero elegir es solo una parte.

Hay que saber qué pedir, cuándo pedirlo, cuándo debe llegar, cómo se va a colocar y qué otros trabajos dependen de ello.

Una decisión tomada a tiempo facilita la obra.

La misma decisión tomada tarde puede detener varios gremios.

Precisamente por eso hemos ido organizando nuestra empresa en diferentes áreas.

Estudio, Preparación y Ejecución no son departamentos aislados. Son diferentes momentos de una misma obra.

La información obtenida durante el estudio debe llegar a preparación, y todo lo preparado debe trasladarse correctamente al jefe de obra y al equipo de ejecución.

Detrás de esta organización existe un objetivo muy sencillo:

reducir improvisaciones, anticiparnos mejor y utilizar nuestra experiencia para seguir elevando el nivel de cada obra.


UNA OBRA ES UN EQUIPO

Una reforma integral puede reunir seis empresas diferentes, diez o, en proyectos especialmente complejos, quince o más.

Construcción, electricidad, fontanería, climatización, carpintería, pladur, pintura, piedra, vidrio, cocinas, iluminación, cerrajería, impermeabilización… además del propietario, arquitectos, interioristas, proveedores y nuestro propio equipo.

Por eso una obra no funciona simplemente porque cada uno haga bien su parte.

Funciona cuando todos trabajan como un equipo.

Llevamos años trabajando con muchas de las empresas y profesionales que participan habitualmente en nuestros proyectos.

Electricistas, fontaneros, carpinteros, pladuristas, pintores, instaladores y otros especialistas conocen nuestra manera de trabajar y nosotros conocemos la suya.

Conocemos su forma de trabajar, ellos conocen la nuestra y existe una confianza profesional construida obra tras obra.

Eso tiene muchísimo valor.

Porque en una reforma integral no basta con que cada gremio ejecute correctamente su trabajo.

Todas las piezas tienen que encajar.

Y esa forma de trabajar adquiere todavía más importancia cuando aparece un problema.

Porque los problemas aparecen.

Cuando ocurre, no necesitamos que cada uno defienda únicamente su parte. Necesitamos personas dispuestas a entender qué está pasando y encontrar una solución.

Cliente, arquitecto, constructora y gremios. Todos remando a favor.


PREPARAR, COORDINAR Y EJECUTAR

Una reforma integral reúne cientos de decisiones y casi todas están relacionadas.

Modificar un baño puede afectar a fontanería, electricidad, alicatados, mamparas y carpintería. Cambiar la iluminación puede afectar a techos y pintura. Una cocina puede necesitar instalaciones que deben quedar preparadas meses antes de que llegue el mobiliario.

Y esto se repite continuamente durante una obra.

Por eso nuestro trabajo no consiste únicamente en construir.

Consiste también en anticipar lo que viene después: Preparar, Coordinar, Ejecutar, Controlar y Resolver.


CUANDO APARECE LO INESPERADO

En rehabilitación siempre existe una parte que no puede conocerse completamente hasta empezar a abrir.

Detrás de una pared o bajo un suelo pueden aparecer estructuras diferentes a las previstas, instalaciones antiguas, humedades o elementos deteriorados que no figuraban en ningún plano.

Forma parte de trabajar sobre edificios existentes.

Y por mucha experiencia que tengamos, seguirá ocurriendo.

Cuando aparece una situación así, estudiamos el problema, informamos al cliente y a los técnicos y buscamos conjuntamente la solución adecuada.

Después de muchos años haciendo reformas hemos aprendido algo: una buena constructora no es la que nunca encuentra problemas. Es la que sabe resolver bien los que aparecen.


NUESTRA ESPECIALIDAD: LAS REFORMAS INTEGRALES

Nos hemos especializado en reformas integrales y rehabilitación de viviendas.

Trabajamos en pisos, apartamentos y viviendas unifamiliares, desde reformas integrales relativamente sencillas hasta proyectos de rehabilitación de mucha mayor complejidad.

Dentro de estas obras coordinamos redistribuciones, instalaciones, trabajos estructurales, aislamiento, albañilería, carpinterías, acabados, cocinas, baños y todos los gremios necesarios para completar el proyecto.

Y cuando existe un arquitecto o interiorista detrás, nuestra función sigue siendo exactamente la misma: entender el proyecto, prepararlo y ejecutarlo correctamente.


QUÉ OBRAS NO REALIZAMOS

Especializarnos también ha significado aprender a decir que no.

Hace años decidimos concentrar nuestros recursos en proyectos donde nuestra estructura realmente aporta valor.

Por eso, como norma general, no realizamos pequeñas reparaciones aisladas, pequeños trabajos de albañilería o la reforma independiente de un único baño.

No porque sean trabajos menos importantes.

Al contrario. Sabemos perfectamente cuánto tiempo requiere gestionar correctamente incluso una intervención pequeña.

Planificación, desplazamientos, compras, coordinación y seguimiento consumen recursos que preferimos dedicar a las reformas integrales que tenemos en ejecución.

Preferimos hacer menos obras y cuidarlas más.


AL FINAL, TODO TIENE QUE ESTAR BIEN CONSTRUIDO

Detrás de una reforma puede haber meses de diseño, reuniones, decisiones, planos, materiales y cientos de horas de trabajo de muchas personas.

Nuestra responsabilidad es conseguir que todo eso termine convirtiéndose en una buena obra.

Podemos trabajar directamente con un propietario o de la mano de un arquitecto. En un proyecto sencillo o en una rehabilitación compleja. Para alguien que vive aquí o para un cliente que sigue parte de la obra desde fuera.

La forma de trabajar es la misma: estudiar, preparar, comunicar, coordinar, ejecutar y resolver.

Porque una vivienda puede estar extraordinariamente bien diseñada.

Nuestro trabajo es conseguir que también esté extraordinariamente bien construida.

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar tu navegación, adaptarse a tus preferencias y realizar labores analíticas. Al continuar con la navegación, consideramos que aceptas su uso. Política de Cookies