6 minutos de lectura para conocer cómo preparamos y ejecutamos obras en hoteles, restaurantes, comercios, oficinas y espacios profesionales.
En Gorka Lomeña somos una empresa constructora especializada en reformas, rehabilitación y acondicionamiento de espacios.
Trabajamos con hoteles, restaurantes, comercios, oficinas, consultas y centros médicos, espacios de trabajo y otros establecimientos profesionales.
Y sabemos que una obra en un espacio profesional tiene condicionantes diferentes a los de una vivienda.
Detrás de cada proyecto hay una actividad.
Hay trabajadores, clientes, proveedores, reservas, citas, temporadas, horarios y, muchas veces, una fecha en la que el establecimiento tiene que volver a estar funcionando.
Por eso, en este tipo de obras, construir bien es fundamental.
Pero organizar bien es igual de importante.
Estudiamos, preparamos, coordinamos y ejecutamos cada proyecto teniendo en cuenta no solamente lo que hay que construir, sino también la actividad que existe detrás.
Antes de hablar de demolición, albañilería o instalaciones, necesitamos entender el proyecto.
¿Qué actividad se desarrolla en el espacio?
¿El establecimiento estará cerrado durante las obras?
¿Es posible trabajar por fases?
¿Existe una fecha de apertura que debamos respetar?
¿Qué zonas tienen prioridad?
¿Qué trabajos pueden realizarse mientras continúa la actividad?
No es lo mismo reformar completamente un restaurante cerrado durante dos meses que intervenir en un hotel que necesita mantener parte de sus habitaciones operativas.
Tampoco es igual acondicionar unas oficinas vacías que trabajar en una clínica o consulta que continúa recibiendo pacientes.
La obra tiene que adaptarse a esa realidad.
Por eso, antes de empezar, estudiamos no solamente qué hay que hacer, sino también cómo y cuándo hacerlo. Cuando es posible, aprovechamos periodos de cierre o de menor actividad para concentrar determinados trabajos y avanzar con mayor rapidez.
Hemos organizado nuestra empresa alrededor de tres fases de una misma obra: Estudio, Preparación y Ejecución.
Nuestro departamento de Estudio analiza el proyecto, las mediciones, las soluciones constructivas y los costes para preparar la propuesta económica.
Una vez adjudicada la obra comienza la Preparación.
Revisamos documentación, coordinamos instalaciones, cerramos detalles, organizamos suministros, planificamos gremios y anticipamos las necesidades de ejecución.
En una obra profesional esta fase adquiere especial importancia.
Un material que no llega, una decisión pendiente o una instalación que no se ha coordinado correctamente pueden afectar al planning completo y, en determinadas situaciones, a la propia actividad del establecimiento.
Por eso intentamos trasladar el mayor número posible de decisiones a la fase de preparación.
Cuanto más resolvemos antes, menos tenemos que improvisar durante la obra.
Perfecto.
Trabajamos habitualmente con arquitectos, arquitectos de interior, interioristas, ingenierías y otros profesionales que desarrollan proyectos para establecimientos comerciales y profesionales.
Nuestro trabajo es estudiar ese proyecto desde el punto de vista de la ejecución, preparar la obra y convertirlo en una realidad construida.
Revisamos soluciones, coordinamos los diferentes oficios y trasladamos a obra la documentación desarrollada por los proyectistas.
Y cuando detectamos un detalle que puede generar dificultades de ejecución, coordinación o coste, lo ponemos sobre la mesa.
No se trata de modificar el proyecto por nuestra cuenta.
Se trata de aportar nuestra experiencia como constructores para que las decisiones puedan tomarse antes de que se conviertan en un problema en obra.
Un buen proyecto y una buena ejecución tienen que trabajar juntos.
También podemos estudiar contigo el punto de partida.
Somos una empresa constructora, no un estudio de arquitectura ni una ingeniería.
Disponemos de arquitectos y técnicos dentro de nuestra organización porque necesitamos capacidad técnica para estudiar, preparar y ejecutar correctamente nuestras obras.
Esto nos permite también desarrollar pequeños planos, ajustes de distribución, detalles constructivos o modificaciones sencillas cuando el alcance de la intervención no requiere un proyecto arquitectónico completo.
Pero determinados establecimientos, por su actividad o por la importancia de la intervención, necesitan proyectos específicos, licencias, estudios de instalaciones, accesibilidad, protección contra incendios u otras intervenciones técnicas.
En esos casos creemos que lo correcto es contar con los profesionales especializados correspondientes.
Podemos trabajar con el equipo técnico elegido por el cliente o ponerlo en contacto con profesionales con los que colaboramos habitualmente.
Nuestro papel seguirá siendo el mismo:
estudiar, preparar y ejecutar.
En cualquier obra el plazo es importante.
En un negocio puede ser determinante.
Un hotel puede tener una fecha prevista para volver a recibir huéspedes. Un restaurante puede necesitar abrir antes de una determinada temporada. Un comercio puede tener una inauguración programada y una consulta médica necesita organizar sus citas y su actividad.
Somos conscientes de lo que significa cada día de cierre.
Por eso creemos que un planning serio no consiste simplemente en fijar una fecha de finalización.
Hay que preparar previamente la obra para que esa fecha tenga sentido.
Materiales, decisiones, instalaciones, gremios, fabricación de mobiliario, carpinterías o equipamiento deben coordinarse antes y durante la ejecución.
No podemos garantizar que nunca aparecerá un imprevisto.
Pero sí podemos trabajar para anticipar todo aquello que razonablemente puede preverse.
No siempre es posible cerrar completamente un establecimiento para realizar una reforma.
En determinados proyectos necesitamos convivir con la actividad.
Podemos estudiar obras por zonas, plantas, habitaciones o fases, estableciendo junto con el cliente qué espacios deben permanecer operativos y cuáles pueden quedar temporalmente fuera de servicio.
Esto exige más organización.
Hay que estudiar accesos, circulación de trabajadores, materiales, residuos, polvo, ruido, horarios y coordinación con el personal del establecimiento.
En algunos casos puede ser más eficiente cerrar completamente durante un periodo corto.
En otros, dividir la intervención permite mantener una parte importante de la actividad.
No existe una única solución.
La planificación debe adaptarse al funcionamiento real de cada negocio.
Una reforma profesional puede reunir una cantidad importante de empresas y especialistas.
Albañilería, electricidad, fontanería, climatización, ventilación, pladur, pintura, carpintería, cerrajería, vidrio, revestimientos, iluminación, cocinas profesionales, sistemas de seguridad, protección contra incendios, mobiliario o equipamiento específico.
Y todos tienen que trabajar en el orden adecuado.
Una instalación que queda diez centímetros fuera de posición puede afectar posteriormente a un mueble. Una decisión de climatización puede modificar un techo. Un cambio de iluminación puede afectar a electricidad, pladur y pintura.
Por eso nuestro trabajo no consiste únicamente en ejecutar cada partida.
Consiste en conseguir que todas las partidas funcionen juntas.
Y para el cliente, simplificar todo ese proceso.
Aunque en una obra puedan intervenir muchas empresas y profesionales, nosotros somos su interlocutor principal. Coordinamos los diferentes oficios, organizamos los trabajos y centralizamos el seguimiento de la ejecución.
El cliente no tiene que gestionar por separado a cada gremio ni resolver cómo deben coordinarse entre ellos. Esa coordinación forma parte de nuestro trabajo.
Nuestro jefe de obra realiza el seguimiento de los trabajos y coordina a los diferentes profesionales durante la ejecución.
Además, llevamos años trabajando con muchas de las empresas e industriales que participan habitualmente en nuestros proyectos.
Esa continuidad nos permite conocer nuestra forma de trabajar, coordinarnos mejor y resolver con mayor agilidad.
Hay proyectos que requieren una sensibilidad especial hacia la actividad que continúa alrededor de la obra.
En un hotel hay huéspedes.
En un restaurante hay clientes y servicios.
En unas oficinas hay personas trabajando.
En una consulta o centro médico puede haber pacientes.
Cuando trabajamos en un establecimiento que permanece parcial o totalmente operativo, la obra debe entender que no está sola.
Organización, limpieza, protección, horarios, accesos y comunicación adquieren tanta importancia como la propia ejecución.
El objetivo es reducir, dentro de lo razonablemente posible, el impacto de los trabajos sobre la actividad diaria.
En una rehabilitación siempre pueden aparecer situaciones que no estaban previstas.
Instalaciones antiguas, estructuras diferentes a las documentadas, humedades, elementos deteriorados o incompatibilidades que solamente se descubren cuando comienza la demolición.
Y en una obra profesional existe además un factor añadido: muchas veces hay que decidir rápido.
Cuando aparece un problema, lo estudiamos, informamos al cliente y a los técnicos implicados y buscamos una solución que tenga en cuenta tanto la construcción como sus consecuencias sobre el planning y la actividad.
Porque resolver técnicamente un problema es importante.
Resolverlo a tiempo también lo es.
Trabajamos en la reforma, rehabilitación y acondicionamiento de diferentes espacios profesionales: hoteles y establecimientos turísticos, restaurantes y bares, comercios, oficinas, consultas y centros médicos, espacios de trabajo: hoteles y establecimientos turísticos, restaurantes y bares, comercios, oficinas, consultas y centros médicos y otros espacios destinados a actividades profesionales.
Podemos intervenir en una reforma integral completa o en actuaciones parciales de cierta entidad dentro de establecimientos existentes.
También realizamos trabajos durante periodos de cierre, reformas por fases y actuaciones destinadas a renovar espacios que necesitan actualizarse después de años de funcionamiento.
Cada establecimiento tiene unas necesidades diferentes.
Nuestra estructura se adapta al proyecto.
Cuando un profesional nos encarga una obra no está contratando solamente albañilería, instalaciones o acabados.
Está confiándonos durante un periodo determinado una parte importante de su negocio.
Entendemos esa responsabilidad.
Tenemos experiencia, equipo y una forma de trabajar basada en estudiar, preparar y seguir cada proyecto con un nivel de exigencia alto.
Y cuando aparece un problema, buscamos resolverlo.
Estudiar. Preparar. Planificar. Coordinar. Ejecutar. Resolver.
Porque detrás de una obra profesional hay algo que tiene que volver a funcionar.
Nuestro trabajo es conseguir que, cuando llegue ese momento, el espacio esté preparado para hacerlo.