En una vivienda recientemente construida en Urugne, el propietario había dejado pendiente el cierre perimetral de la parcela. Se puso en contacto con nosotros para solicitar presupuesto.
Tras realizar el presupuesto, contamos con un topógrafo para fijar con precisión los límites de la propiedad. Comenzamos con una pequeña excavación para la zapata, momento en el que apareció un problema con las raíces de un árbol. Para resolverlo, recurrimos a un jardinero que, mediante una máquina tipo “erizo”, eliminó el tocón. Una vez solucionado, vertimos el hormigón con su armado de hierro, levantamos los muros de bloque y finalmente los raseamos con un mortero hidrófugo.
Un muro de cierre construido respetando los límites de la propiedad. El cliente satisfecho y nosotros también.