El cliente tenía una terraza de piedra irregular que filtraba mucha agua, lo que provocaba humedades en las paredes de la vivienda. Necesitaba un revestimiento más impermeable que protegiera la casa.
Picado de la piedra y del mortero existente. Ejecución de nuevas pendientes para recoger correctamente las aguas. Instalación de canaletas invisibles. Colocación de azulejo como nuevo revestimiento. Protección de la fachada y aplicación de media caña con lámina KERDI para reforzar la estanqueidad entre el suelo y los paramentos verticales.
Una terraza renovada, impermeabilizada y con un acabado estético de gran calidad. El cliente quedó muy satisfecho con el azulejo elegido y posteriormente nos encargó más trabajos en su vivienda.