La vivienda presentaba una terraza de piedra muy deteriorada y una zona de madera dañada por la humedad, con problemas estructurales. Los propietarios querían ampliar la cocina, comunicándola con el exterior, y renovar todo el espacio de terraza.
Demolición de la terraza existente y reconstrucción en hormigón armado, incluyendo el local técnico. Instalación de una gran corredera de carpintería de aluminio y trabajos de carpintería de madera. Ampliación de la cocina, con suelo de roble y mobiliario de alta calidad. Reforma de instalaciones de electricidad y fontanería. Ejecución de una cocina exterior. El cliente optó por un revestimiento en microcemento exterior, realizado por otra empresa, que con el tiempo presentó fisuras: aprendizaje claro de que este material no es adecuado para el clima del País Vasco.
Una ampliación completa y funcional, que mejora la relación entre interior y exterior. Pese a la dificultad con el revestimiento elegido por el cliente, la obra alcanzó un alto nivel de calidad en el resto de los trabajos.