Una vivienda de unos 200 m², con estructura de madera, presentaba problemas acústicos: en la planta inferior se escuchaban todos los ruidos de la planta superior. Los propietarios deseaban una reforma integral para mejorar el confort y actualizar todos los espacios.
Instalación de un suelo acústico con lana de alta densidad para reducir al máximo la transmisión de ruido. Reforma completa de tres baños y de la cocina. Sustitución de todas las puertas, suelos y algunos cerramientos de ventanas. Renovación total de instalaciones de electricidad y fontanería. Construcción de nuevos tabiques con sistemas fónicos, aplicando en baños combinaciones de materiales fónicos e hidrófugos. Pintura de toda la vivienda y acabados de calidad en cada estancia.
Una vivienda totalmente renovada, confortable y con un importante refuerzo acústico gracias a los nuevos sistemas instalados. Los propietarios quedaron muy satisfechos con el resultado final y con el cumplimiento de los plazos acordados.